El 18 de mayo de 2026, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Nacional Hídrico 2026-2030 (PNH), el documento que fijará durante todo el sexenio las prioridades de inversión, las metas de cobertura de agua potable y saneamiento, y los mecanismos de coordinación entre la Federación, los estados y los municipios responsables de operar los sistemas de agua.1
Qué es y de dónde viene
El PNH 2026-2030 es un programa especial derivado del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y está alineado con el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2025-2030.2 Según Conagua, es <b>el documento rector de la política hídrica del país para la actual administración</b> y se elaboró con participación de dependencias federales vinculadas al agua, además de ejercicios de consulta pública realizados durante 2025 en distintas entidades del país.
El programa se apoya en un marco legal reciente: el 11 de diciembre de 2025 se publicó el decreto que expide la Ley General de Aguas y reforma la Ley de Aguas Nacionales, descrito como el cambio más profundo al régimen hídrico mexicano desde 1992.3 Conforme a la Ley de Aguas Nacionales, la Conagua es el órgano responsable de coordinar la integración, publicación, ejecución, seguimiento y rendición de cuentas del PNH.4

Los números que justifican el diagnóstico
El documento parte de un diagnóstico de disponibilidad hídrica que expone la magnitud del reto: México recibe 1,464,734 hectómetros cúbicos (hm³) anuales de precipitación, pero el volumen de agua renovable es de solo 471,713 hm³.3 El 95% del territorio norte y centro del país enfrenta estrés hídrico alto o muy alto, y la Región Hidrológico-Administrativa XIII, que cubre el Valle de México, presenta la mayor presión sobre sus recursos con un 128.7%.
En materia de calidad, el 30% de los principales ríos monitoreados presenta algún grado de contaminación, y de los 653 acuíferos del país, 286 carecen de disponibilidad de agua para nuevas concesiones.3 En cobertura de servicios, la cifra nacional de agua potable es de 96.1% y la de alcantarillado de 95.2%, aunque con rezagos significativos en zonas rurales; el tratamiento de aguas residuales municipales alcanzó el 68%.
El diagnóstico detrás del programa
- Agua renovable
De 1,464,734 hm³ de precipitación anual, solo 471,713 hm³ son agua renovable, según el PNH.[^3]
- Estrés hídrico
El 95% del norte y centro del país enfrenta estrés hídrico alto o muy alto.[^3]
- Valle de México
La Región Hidrológico-Administrativa XIII presenta la mayor presión hídrica del país, con 128.7%.[^3]
- Acuíferos sin disponibilidad
286 de los 653 acuíferos del país carecen de disponibilidad de agua.[^3]
- Tratamiento de aguas residuales
El tratamiento de aguas residuales municipales alcanzó apenas 68%, según cifras citadas en el programa.[^3]
Cinco objetivos, 20 estrategias, 75 acciones
La estructura del PNH 2026-2030 contempla cinco objetivos, 20 estrategias y 75 líneas de acción, además de seis indicadores de seguimiento, que servirán como eje para coordinar políticas, inversiones y proyectos de agua en el país.5 Entre los ejes centrales está el uso eficiente del recurso en actividades productivas, particularmente en el sector agrícola, que concentra la mayor parte del consumo hídrico nacional.6
En riego, el programa establece un Programa Nacional de Tecnificación de Riego dirigido a 200,000 hectáreas en 13 distritos prioritarios, junto con la reconversión de cultivos según la disponibilidad hídrica de cada región y la promoción de la devolución voluntaria de derechos de agua no utilizados en los sectores agrícola e industrial.3 También se plantea el fomento de tecnologías ahorradoras y de tratamiento de aguas residuales en la industria.
- Tecnificación de riego en 200,000 hectáreas de 13 distritos prioritarios.
- Reconversión de cultivos conforme a la disponibilidad hídrica de cada cuenca.
- Devolución voluntaria de derechos de agua no utilizados en agricultura e industria.
- Saneamiento prioritario de los ríos Tula, Atoyac y Lerma-Santiago mediante el programa Adopta un Río.
- Determinación de caudales ecológicos y actualización de la disponibilidad media anual de cuencas y acuíferos.
- Fortalecimiento del Servicio Meteorológico Nacional frente al cambio climático.
Cuencas, ríos y vigilancia de calidad
En materia de cuencas y acuíferos, el programa prioriza el saneamiento de los ríos Tula, Atoyac y Lerma-Santiago mediante el programa Adopta un Río, junto con el establecimiento de condiciones particulares de descarga y la determinación de caudales ecológicos para cada cuerpo de agua.3 También prevé la actualización periódica de la disponibilidad media anual de cuencas y acuíferos, así como la emisión o actualización de vedas, reservas y zonas reglamentadas.
Para el monitoreo de calidad, la Conagua señala que continuará el seguimiento sistemático de los principales cuerpos de agua del país a través de la Red Nacional de Medición de Calidad del Agua (RENAMECA).4

La tensión con los municipios
El PNH define prioridades de inversión, marcos de coordinación intergubernamental y estándares de desempeño que afectan la operación cotidiana de los gobiernos municipales, que son, conforme al artículo 115 constitucional, los responsables primarios de los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento.7 Un análisis publicado por Iniciativa Local advierte que, aunque el programa identifica con precisión las deficiencias operativas, financieras e institucionales de los organismos prestadores, la forma en que la Conagua pretende orientar y supervisar la gestión municipal del agua genera una tensión constitucional que merece atención.
La línea entre coordinación y tutela puede volverse difusa cuando un programa federal, articulado unilateralmente desde la CONAGUA, define estándares de eficiencia, criterios...
Análisis publicado en Iniciativa Local














Comentarios