El gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Nacional Hídrico 2026-2030 (PNH), el documento que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) usará como guía para ordenar concesiones, recuperar volúmenes de agua y enfrentar un diagnóstico de estrés hídrico que afecta a más de 100 cuencas y casi 300 acuíferos del país, aunque su meta de recuperar 3,000 millones de metros cúbicos hacia 2030 ya generó una disputa con organizaciones agrícolas que acusan un posible castigo a quien tecnifique su riego.
Qué es y cuándo se publicó
El Programa Nacional Hídrico 2026-2030 fue publicado el 18 de mayo de 2026 en el Diario Oficial de la Federación, a cargo de la Comisión Nacional del Agua.1 Se trata de un programa especial derivado del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y alineado con el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2025-2030, elaborado con fundamento en los artículos 9 y 15 de la Ley de Aguas Nacionales, que obligan a Conagua a coordinar la integración, publicación, ejecución y seguimiento del programa hídrico nacional.2
A diferencia de versiones previas, este programa incorpora objetivos, estrategias, indicadores y líneas de acción con carácter obligatorio para las dependencias federales, a diferencia del Plan Nacional Hídrico 2024-2030, presentado antes por la propia administración pero que nunca llegó a publicarse como norma vinculante.3
Lo que hay que saber
- Estructura
El documento se integra con cinco objetivos, 20 estrategias, 75 líneas de acción y seis indicadores.
- Diagnóstico
104 de las 757 cuencas del país presentan problemas de disponibilidad y 286 acuíferos ya no tienen agua disponible.
- Valle de México
La zona registra niveles de presión hídrica superiores al 128% de su disponibilidad.
- Meta de recuperación
Conagua busca recuperar 3,000 millones de metros cúbicos de agua para consumo humano hacia 2030.

Un diagnóstico de estrés hídrico estructural
El documento reconoce un escenario de creciente estrés hídrico en el país: 104 de las 757 cuencas presentan problemas de disponibilidad, 286 acuíferos ya no cuentan con agua disponible y regiones como el Valle de México registran niveles de presión hídrica superiores al 128%.3
Aunque el país recibe anualmente más de 1.46 millones de hectómetros cúbicos de agua en forma de precipitación, solo una fracción resulta realmente disponible para el consumo humano, la agricultura y la industria debido a pérdidas por evaporación, limitaciones de captación y la necesidad de mantener el equilibrio ecológico de cuencas y ecosistemas.4
Cinco objetivos y las acciones concretas
El programa está estructurado en torno a cinco objetivos: fortalecer la gobernanza del agua; garantizar el acceso progresivo al agua y al saneamiento; aumentar la eficiencia en los usos agrícola, industrial y de servicios; proteger cuencas y acuíferos; y reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático.3
Entre las acciones concretas destacan la construcción y rehabilitación de infraestructura hidráulica en localidades con rezago, el desarrollo de 16 proyectos estratégicos de abastecimiento de agua potable, el fomento del reúso de aguas residuales tratadas bajo principios de economía circular y el reconocimiento legal de sistemas comunitarios de agua y saneamiento.2
En materia de cuencas y ríos, el PNH contempla el saneamiento prioritario de los ríos Tula, Atoyac y Lerma-Santiago mediante el programa Adopta un Río.2
- Fortalecer la gobernanza del agua y la supervisión de concesiones
- Garantizar el acceso progresivo al agua potable y saneamiento
- Impulsar el uso eficiente del agua en el campo, la industria y los servicios
- Proteger y recuperar cuencas y acuíferos sobreexplotados
- Reducir la vulnerabilidad frente al cambio climático
Riego tecnificado en 200 mil hectáreas
Uno de los ejes más visibles del programa es el Programa Nacional de Tecnificación de Riego, que prevé modernizar el riego en 200,000 hectáreas distribuidas en 13 distritos prioritarios, junto con la reconversión de cultivos de acuerdo con la disponibilidad hídrica y el fomento de tecnologías ahorradoras en el sector industrial.2
El programa también promueve la devolución voluntaria de derechos de agua no utilizados tanto en el sector agrícola como en el industrial, una medida pensada para combatir el acaparamiento de concesiones.2
La alerta del campo: ¿castigo al ahorro?
La parte más controvertida del programa surgió de la lectura que hizo el Consejo Nacional Agropecuario (CNA): si un productor tecnifica su riego con recursos públicos y logra ahorrar agua, la Conagua retomaría ese volumen ahorrado en vez de permitir que el productor lo use para expandir su capacidad productiva, según advirtieron especialistas del organismo.5
Con la meta de recuperar 3,000 millones de metros cúbicos para consumo humano hacia 2030, la Conagua condicionará los apoyos públicos al agua ahorrada y reducirá la vigencia de los títulos de concesión, lo que el CNA interpretó como un freno a la productividad agrícola.6
La meta de recuperación obligaría a la autoridad a buscar activamente volúmenes para recortar, ya sea por irregularidades detectadas o por el propio ahorro de agua logrado en el campo tras la modernización del riego.5
Alerta en el campo: Nuevo Programa Nacional Hídrico recortará concesiones de agua a agricultores que ahorren líquido; CNA acusa freno a la productividad.
Consejo Nacional Agropecuario (CNA), citado por Vanguardia

La respuesta de la Presidencia
Ante la controversia, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo salió a aclarar que el nuevo programa busca recuperar concesiones acaparadas y ordenar el uso del agua en el país, no castigar a los productores agrícolas.7
La mandataria explicó que la intención de la medida es que los agricultores de un municipio donde se requiere más agua puedan utilizarla, y atribuyó las críticas a quienes se oponen a que se ponga orden en el otorgamiento de concesiones.7
Se está poniendo orden, se está administrando de manera honesta y hay muchos que no les gusta, entonces son los que promueven estas notas como la que sale hoy
Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México
Lo que viene
El PNH 2026-2030 también prevé fortalecer los instrumentos de Conagua para proteger a la población y las áreas productivas mediante obras estructurales —bordos de protección y presas de control de avenidas— y medidas no estructurales como boletines meteorológicos más precisos y monitoreo continuo de sequías y almacenamiento en presas.8
El documento plantea además regularizar concesiones y asignaciones vencidas mediante facilidades administrativas y terminar con la especulación en las transmisiones de derechos de agua, para evitar el sobreconcesionamiento y el acaparamiento del recurso.8
Al tratarse de un programa con líneas de acción obligatorias para las dependencias federales, su implementación —y el choque de intereses entre la meta de recuperación de volúmenes y las demandas del sector agropecuario— marcará buena parte de la agenda hídrica del país durante los próximos años.















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