El agua subterránea que evitó el colapso del abasto en Monterrey durante la sequía de 2022 se está agotando a un ritmo que la propia Comisión Nacional del Agua (Conagua) reconoce como insostenible: 13 de los 23 acuíferos de Nuevo León operan hoy sin disponibilidad, con un déficit conjunto de 381 millones de metros cúbicos al año, de acuerdo con una investigación basada en registros oficiales de la dependencia.1
Una dependencia que ya no tiene margen
La Zona Metropolitana de Monterrey importa más del 80 % de su agua de pozos que la Conagua ya clasifica como sobreexplotados o sin disponibilidad.1 Es decir, la ciudad sostiene buena parte de su abasto cotidiano extrayendo de mantos que, según la propia medición oficial, ya no tienen capacidad de dar más sin comprometer su equilibrio.
El Acuerdo de disponibilidad que la Conagua publicó el 9 de noviembre de 2023 —la medición oficial vigente— confirma que en 13 de los 23 acuíferos del estado lo ya concesionado, sumado a los volúmenes que la ley reserva para sostener ríos y manantiales, iguala o supera lo que la lluvia repone cada año.1 En la práctica, no queda agua disponible para una sola concesión adicional en esos mantos.
Lo que hay que saber
- Déficit anual
Los acuíferos sin disponibilidad de Nuevo León arrastran en conjunto 381 millones de metros cúbicos de déficit al año.
- Fuentes clave
Campo Mina y Campo Buenos Aires, que abastecen directamente a la ciudad, están entre los cuatro acuíferos que la Conagua clasifica oficialmente como sobreexplotados en el estado.
- Medición oficial
El Acuerdo de disponibilidad vigente data del 9 de noviembre de 2023; el estudio técnico del acuífero del Área Metropolitana de Monterrey fue actualizado en 2024.

Los pozos que sostienen a la ciudad
Entre los mantos en crisis destacan Campo Mina y Campo Buenos Aires, que abastecen de forma directa a la zona metropolitana y figuran entre los cuatro acuíferos que la Conagua clasifica oficialmente como sobreexplotados en Nuevo León.1 Según el estudio de disponibilidad del acuífero del Área Metropolitana de Monterrey, actualizado por la dependencia en 2024, la zona metropolitana utiliza 169 millones de metros cúbicos de agua subterránea al año provenientes de esta fuente.
El patrón se repite en buena parte del norte del país: una investigación reciente basada en datos de Conagua documentó que Baja California Sur encabeza la lista de sobreexplotación de acuíferos con -75.3 %, seguida de Sonora (-54.5 %), Chihuahua (-53.6 %), Sinaloa (-52.3 %) y Durango (-49.3 %).2 La presión del nearshoring sobre estos mantos es hoy mayor que durante la sequía de 2022, lo que lleva a industrias intensivas en agua —como semiconductores y alimentos— a reconsiderar sus ubicaciones ante la escasez crítica de la región.
El agua del subsuelo que sostiene a Monterrey, y que evitó que el abasto colapsara durante la sequía de 2022, sale en su mayor parte de acuíferos que la Comisión Nacional del Agua ya reconoce sin disponibilidad o en condición de sobreexplotación.
Investigación basada en registros de Conagua, publicada por abcnoticias.mx
El diagnóstico nacional detrás del caso regio
Nuevo León no es un caso aislado. De los 653 acuíferos registrados en el país, el 44 % presenta disponibilidad media o negativa, lo que implica que en numerosos casos se extrae más agua de la que puede recargarse naturalmente, según explicó recientemente un funcionario citado por medios nacionales.3 Uno de los focos más preocupantes es el Valle de México, donde la extracción llega a ser prácticamente el doble de lo que se recarga de forma natural.
Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua, coincidió en que el desafío central no es la falta de agua en términos absolutos, sino su gestión. Entre las áreas prioritarias señaló la modernización del campo, que concentra el 76 % del consumo nacional, y la reducción de pérdidas en las redes urbanas.4
Sí hay agua
Raúl Rodríguez, presidente del Consejo Consultivo del Agua

Qué revela la medición oficial
El indicador de disponibilidad que usa la Conagua para declarar un acuífero sobreexplotado o sin disponibilidad se basa en la Norma Oficial Mexicana NOM-011-CONAGUA-2015, un criterio que especialistas del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) han señalado como perfectible, al depender de una definición administrativa —y no estrictamente geológica— de los límites de cada acuífero.5 Esa limitación metodológica no resta gravedad al dato de fondo: cuando una zona ya está declarada sin disponibilidad, cualquier extracción adicional ocurre fuera del margen que la propia autoridad reconoce como sostenible.
La brecha entre lo que la ley permite extraer y lo que efectivamente se bombea del subsuelo no es solo un expediente técnico: define cuánta agua tendrán los próximos años ciudades como Monterrey, dependientes en más de 80 % de fuentes que ya operan en déficit.1
- Campo Mina y Campo Buenos Aires: sobreexplotados, abastecen directo a la zona metropolitana de Monterrey
- 13 de 23 acuíferos de Nuevo León: sin disponibilidad según el Acuerdo de 2023
- 381 millones de m³ al año: déficit conjunto de esos acuíferos
- 44% de los 653 acuíferos del país: disponibilidad media o negativa, según cifras nacionales recientes














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