Los más de 20 millones de habitantes del Valle de México enfrentan cada temporada de lluvias la misma contradicción: mientras las precipitaciones torrenciales inundan calles y paralizan la urbe, miles de hogares padecen escasez de agua, un contraste que expertos atribuyen a un modelo que desecha la lluvia en lugar de aprovecharla.
Un sistema diseñado para desalojar, no para captar
El problema tiene raíz en el diseño mismo de la infraestructura hidráulica de la región. Según Delfín Montañana, director de Educación Socioambiental de Isla Urbana —organización dedicada a instalar sistemas de captación de agua de lluvia—, la región construyó un sistema que gira "en torno a la escasez en un lugar de completa abundancia".1
El especialista explicó que la infraestructura fue diseñada bajo un modelo lineal que conduce el agua pluvial directamente hacia el drenaje, pese a que la precipitación anual en la zona supera los 700 milímetros registrados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).1
en torno a la escasez en un lugar de completa abundancia
Delfín Montañana, director de Educación Socioambiental de Isla Urbana

Dependencia externa y pérdidas en la red
La capital y su zona metropolitana dependen, además, de fuentes externas como el Sistema Cutzamala, que históricamente ha aportado alrededor de una cuarta parte del consumo del Valle de México, mientras los acuíferos locales soportan una fuerte presión por sobreexplotación.1
Montañana cuestionó que el sistema expulse la lluvia al drenaje mientras las familias más vulnerables terminan pagando el agua mediante pipas, una situación que se agrava porque, según su estimación, "aproximadamente el 40% del agua se pierde por infraestructuras en mal estado".1
Lo que hay que saber
- Población afectada
Más de 20 millones de habitantes del Valle de México viven la doble amenaza de inundaciones y escasez cada temporada de lluvias.
- Pérdidas en la red
Alrededor del 40% del agua se pierde por infraestructuras de distribución en mal estado, según Delfín Montañana, de Isla Urbana.
- Precipitación anual
La región recibe más de 700 milímetros de lluvia al año, de acuerdo con datos de la Conagua.
- Aporte del Cutzamala
El Sistema Cutzamala ha aportado históricamente alrededor de una cuarta parte del consumo de agua del Valle de México.
Inversión pública en dos direcciones opuestas
Esta paradoja ha obligado a las autoridades a invertir simultáneamente en llevar más agua a la población y en sacar de la metrópoli la que dejan las lluvias.1
En julio pasado, la Conagua informó de proyectos por más de 23,300 millones de pesos (1,373 millones de dólares) para mejorar el abastecimiento y reducir inundaciones en diez municipios del oriente del Estado de México, donde entre 2025 y 2026 se programaron más de 200 obras contra anegamientos.1 Adicionalmente, nuevas infraestructuras elevaron en 16,000 litros por segundo la capacidad para desalojar agua, principalmente pluvial.2
La captación pluvial como alternativa
Frente a este panorama, los especialistas apuntan a la captación pluvial como una alternativa capaz de convertir parte de las lluvias que hoy causan inundaciones en una fuente de abastecimiento.1
Según Montañana, estos sistemas pueden proporcionar a algunos hogares hasta ocho meses de autonomía hídrica y permitir que los pozos sobreexplotados descansen durante la temporada de precipitaciones.3 Respecto al temor de alcanzar un eventual "día cero", en el que la Ciudad de México y sus alrededores se queden sin agua, los expertos consideraron que se trata de un escenario científicamente posible, pero evitable.














Comentarios