México sostiene su abastecimiento de agua sobre una base cada vez más frágil: 114 de los 653 acuíferos del país están sobreexplotados —significa que se extrae más agua de la que se recarga—, mientras la disponibilidad natural por habitante cayó de más de 17,000 metros cúbicos anuales en 1950 a poco más de 3,600 metros cúbicos en la actualidad, según cifras de CONAGUA recopiladas por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA). La presión llega en un momento crítico: la Copa Mundial de Fútbol 2026 elevará el consumo urbano hasta 40% en las tres ciudades sede mexicanas, de acuerdo con un análisis de organizaciones civiles.
Una caída de siete décadas
La disponibilidad de agua por persona en México no es un dato estático: es una curva descendente que documentan tanto CONAGUA como el Banco Mundial desde hace décadas. Según el Programa Institucional del IMTA 2025-2030, la disponibilidad per cápita ha disminuido drásticamente en siete décadas, pasando de 17,742 a 3,656 metros cúbicos por habitante, con una proyección de solo 3,285 metros cúbicos para 2030.2
El fenómeno no es exclusivamente de escasez de lluvia: es también de gestión. El problema se agrava por el uso no sustentable del recurso, especialmente en la agricultura bajo riego, que utiliza más del 70% del agua concesionada, y por la industria, que tiene un bajo nivel de reúso.2 Datos de Excélsior con fuente en CONAGUA confirman la trayectoria: en 1950 la cantidad de agua renovable promedio anual por persona era de 17 mil 740 metros cúbicos; para el año 2000 ya había descendido a cuatro mil 690 metros cúbicos, y en la actualidad se estiman tres mil 298 metros cúbicos disponibles por persona al año, en promedio.3

Acuíferos: la reserva que se agota en silencio
El agua subterránea es el sostén invisible del abasto humano en México, y también el más golpeado. Un análisis reciente de Expansión Política documenta que la sobreexplotación del agua subterránea ha pasado de ser una señal de alerta a una condición normalizada: en casi cinco décadas, el número de acuíferos sobreexplotados creció de 32 a 114.4
La dependencia del subsuelo es prácticamente total en el abasto para consumo humano. El especialista Navarro, citado en ese reportaje, advirtió que "casi el 80 o 90% del agua para consumo humano proviene de los acuíferos".4 Las consecuencias ya no son solo hidrológicas: sus efectos, aunque subterráneos, se hacen visibles en la superficie en forma de hundimientos, mayores costos de abastecimiento y conflictos entre usuarios.
El panorama nacional de los 653 acuíferos del país se reparte así: además de los sobreexplotados, 195 (30%) están sin disponibilidad, es decir, toda su capacidad disponible ya está concesionada o comprometida, y otros presentan salinización o intrusión marina.5
Casi el 80 o 90% del agua para consumo humano proviene de los acuíferos
Navarro, especialista citado por Expansión Política
El caso de la Ciudad de México
Ningún territorio ilustra mejor la tensión entre disponibilidad y consumo que la capital del país. Un análisis presentado por la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS) y el Colegio de Ingenieros Civiles de México detalla que en la Ciudad de México uno de cada cuatro hogares no recibe agua todos los días, cerca de cuatro de cada 10 litros se pierden en fugas antes de llegar a las personas, y casi 70% del agua que se consume proviene del acuífero más sobreexplotado del país, lo que provoca que la ciudad se hunda hasta 40 centímetros al año.1
En Guadalajara la dependencia se desplaza hacia una fuente superficial: 60% del agua llega del Lago de Chapala y, aunque actualmente se encuentra en niveles favorables, su conservación sigue siendo clave para el abastecimiento a largo plazo, en particular por la sequía recurrente en esa región.1
Lo que hay que saber
- Consumo nacional
México registra un consumo doméstico, agrícola e industrial de 754 metros cúbicos al año por habitante, por encima del promedio global de 512 metros cúbicos.[^1]
- Acuíferos sobreexplotados
114 de los 653 acuíferos del país extraen más agua de la que se recarga naturalmente.[^4]
- Fugas en la capital
Cerca de cuatro de cada 10 litros de agua se pierden antes de llegar a los hogares en la Ciudad de México.[^1]
- Presupuesto en descenso
El presupuesto de CONAGUA cayó del 0.2% al 0.1% del PIB entre 2013 y 2026.[^6]
El Mundial 2026 como prueba de estrés
La celebración de la Copa del Mundo en junio y julio de 2026 —con sede en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— añadió una variable de corto plazo a un problema estructural. Organizaciones civiles advirtieron que durante los 39 días que duró el Mundial de Fútbol el consumo de agua aumentaría 40% en México, lo que implicó un desafío sobre todo para las tres ciudades sede que enfrentan problemas de escasez y servicio intermitente.1 La misma campaña calificó la situación de fondo sin ambigüedades: el país enfrenta una crisis hídrica sin precedente, según ANEAS y el Colegio de Ingenieros Civiles de México.

Uso agrícola e industrial: el reparto del recurso
El grueso del agua concesionada en México no se destina al consumo doméstico, sino al campo. Un análisis publicado en El Universal precisa que el 70% del consumo total de agua en México se destina a la agricultura y 14% a la industria, por lo que la sobreexplotación está agotando las reservas subterráneas.7 En contraste, el abastecimiento público-urbano —cabildos, organismos operadores, organizaciones comunitarias, pequeñas embotelladoras y piperos— representa apenas 15%, y de ese volumen se pierde en fugas 40% aproximadamente.
Ese reparto desigual explica por qué la sobreexplotación de acuíferos golpea directamente el abasto de las ciudades: cuando la agricultura y la industria drenan la mayor parte del recurso disponible, el margen que queda para el consumo humano se reduce, incluso si en términos absolutos el uso doméstico es menor.
- Agricultura: 70% del consumo total de agua en México.
- Abastecimiento público-urbano: 15%, con 40% de pérdidas por fugas.
- Industria autoabastecida: 5%.
- Generación de energía: 4%, con demanda creciente.
Un presupuesto que no acompaña la crisis
Mientras la disponibilidad cae y los acuíferos se agotan, el gasto público destinado a revertir la tendencia se ha reducido en términos relativos. Un boletín del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) advierte que México enfrenta una crisis hídrica donde el 13.7% de las cuencas presentan disponibilidad crítica, y además el sistema padece una década de desinversión: el presupuesto de Conagua cayó del 0.2% al 0.1% del PIB entre 2013 y 2026.6
El propio documento subraya que el reto no es solo de recursos, sino de ejecución: el éxito de cualquier plan dependerá de la correcta ejecución de las obras que transformen el flujo de recursos en disponibilidad real de agua.6















Comentarios