La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de La Paz, Baja California Sur, fue entregada oficialmente por el entonces presidente Enrique Peña Nieto en junio de 2018 como el "compromiso 121" de su campaña, con una inversión de 470 millones de pesos, pero durante al menos dos años no operó conforme a lo prometido, de acuerdo con reportes documentados por Diario El Independiente.1
Una obra entregada sin funcionar
La planta fue presentada con capacidad para tratar 700 litros por segundo mediante un proceso biológico de lodos activados, pensado para reutilizar el agua tratada en actividades agrícolas o industriales.1 Peña Nieto sostuvo en junio de 2018 que la disponibilidad de agua era uno de los principales desafíos para el desarrollo económico de Baja California Sur y presentó la obra como una pieza clave para resolverlo.
Sin embargo, el gobierno municipal encabezado entonces por Armando Martínez Vega, del PAN, recibió la infraestructura en medio de señalamientos. Personal técnico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) constató que la empresa constructora no había puesto en marcha el sistema de control de olores, ni el de bombeo ni el de tratamiento de lodos.1
Lo que hay que saber
- Inversión
La obra representó 470 millones de pesos y un compromiso de campaña de Enrique Peña Nieto.[^1]
- Capacidad prometida
Se anunció capacidad para tratar 700 litros por segundo mediante lodos activados.[^1]
- Constructora
La empresa a cargo de la obra fue Fypasa Construcciones S.A. de C.V.[^2]
- Retraso documentado
Al cumplirse dos años y un mes de la entrega, la planta seguía sin operar según lo pactado.[^1]

El municipio rechazó recibirla
El alcalde Rubén Gregorio Muñoz Álvarez descartó recibir la obra desde el inicio de su administración por considerarla "ineficiente e incompleta", según consta en coberturas previas del mismo medio sobre el caso.2 Muñoz Álvarez también acusó que el gobierno de Peña Nieto no vigiló el cumplimiento del compromiso presidencial ligado a esta infraestructura.1
En su defensa, Conagua advirtió que la falta de recepción de la obra podía derivar en el colapso del proceso de estabilización del tratamiento, y exigió a Fypasa Construcciones concluir de inmediato la puesta en marcha y operación de la planta, "independientemente de las sanciones a que haya lugar".1
Al continuar sin recibir la obra, podría provocar el colapso en la estabilización del proceso de tratamiento
Conagua, en advertencia citada por Diario El Independiente
Un patrón repetido en el país
El caso de La Paz no es aislado. Otras plantas de tratamiento inauguradas o impulsadas durante la administración de Peña Nieto han enfrentado problemas similares de subutilización años después. En Jalisco, la macroplanta de Agua Prieta, inaugurada en 2014 con un costo cercano a 3 mil millones de pesos, saneaba hasta diciembre pasado apenas 4,717 litros por segundo de una capacidad de 8,500 litros por segundo, es decir, alrededor del 55% de su capacidad, según la Comisión Estatal del Agua de Jalisco.3
En el Estado de México, nueve de las 11 plantas tratadoras programadas en el Plan Nacional de Infraestructura 2012-2018 para recuperar la cuenca del río Amecameca quedaron inconclusas o abandonadas, y la planta de San Mateo Huitzilzingo, pese a una inversión de Conagua de 109 millones de pesos, llevaba cinco años sin funcionar de acuerdo con reportes de La Jornada.4
- PTAR La Paz, BCS: entregada en 2018, sin operar conforme al contrato al menos dos años después.
- PTAR Agua Prieta, Jalisco: inaugurada en 2014, operando al 55% de su capacidad según datos recientes de la Comisión Estatal del Agua.
- PTAR San Mateo Huitzilzingo, Edomex: inversión de 109 millones de pesos, cinco años sin funcionar según La Jornada.













Comentarios